17/2/10

Herramienta auxuliar




Dicen que a la mayoría de hombres no les gustan las mujeres decididas, seguras, esas que sin perder las mieles de lo femenino saben imponerse. Laura es una de esas. Una mina sin vueltas, que sabe lo que quiere, que obtiene lo que quiere sin rebajarse recurrir a pequeños elementos. Además esta buena. No le sobra ni le falta nada. Viene bien de arriba, de abajo, de adelante y de atrás. Pero es una mujer segura y en un mundo de idiotas como son una gran cantidad de hombres, Laura esta sola, es decir no esta en pareja. “Mejor sola que mal acompañada”, se repite a si misma.
Un día como cualquiera, Laura viaja en tren. Destino Olivos, Buenos Aires. Todo está tranquilo hasta que la puerta de acceso al público se abre de golpe. Centenares de personas pasan. Así es todos los días. Cada uno en busca de llegar. El tren siempre fue pueblo, el único medio que en las peores condiciones climáticas puede entrar y salir de una ciudad, algo que no puede hacer un auto, ni un camión, ni un colectivo. El tren está subsidiado en todas partes del mundo y la Argentina no es la excepción porque posee tarifas económicas al ser el principal medio de locomoción de la gente.
Aparece en la escena Juan quien no es muy habitué del ferrocarril. El es amante del bondi pero ese día, tomó el tren que va también va a Beccar. Juan se sintió impotente, con esa sensación amarga de no saber que hacer cuando observó como se desplomaba la pasajera circunstancial de enfrente, Laura. Esa vez la puerta no se abrió de golpe. La gente se sucumbió en pánico; ningún médico, nada. ¿Como aceptar que en un simple desmayo por calor pueda causar la muerte de una persona por no recibir atención primaria?. Ese día esa mujer circunstancial en la vida de Juan se salvó por gracia del destino; Juan se juró que nunca más volvería a enmudecer ante el desconocimiento. Se juró que aprendería primeros auxilios.
El tiempo pasó y Juan sólo se decidió cuando conoció a su amiga Paola, quien con la fuerza de un toro le sugirió donde aprender y que son los primeros auxilios. El lugar: la Cruz Roja Argentina; el método, cursar siete sábados de cinco horas de clases prácticas y teóricas.
La Cruz Roja Argentina tiene su escuela en la calle Moreno las clases las brinda desde hace 25 años, Antonio, asistido por dos docentes más; Santiago y Ezequiel. “El problema estará siempre, ahí afuera, en la calle o adentro, pero ahora sabemos como podemos resolver ese problema” fueron algunas de las primeras palabras de Antonio que a Juan le quedaron grabadas.
La experiencia es única; los profesores entregan dos manuales; uno en el se tratan temáticas sobre que hacer ante desmayos, convulsiones, quemaduras, lesiones, golpes, sangrado de nariz, hemorragias, confección de vendajes y el otro, ante el denominado RCP (recuperación cardio pulmonar) lo que en la jerga se conoce como “respiración boca a boca”. Esta teoría y más va a acompañada de práctica con muñecos especiales, además de improvisación de camillas, traslado de víctimas, contención, manejo de la situación y la memorización de dos teléfonos: 107 (emergencias) y el 911, siempre en este orden.
Antonio es un gran coordinador. Un buen docente, entrenado a la vieja usanza. Se trabaja en equipo con los otros alumnos/as. La experiencia única.
Y así Juan cumplió esa promesa que se hizo. Mucho tuvo que ver Paola. Ambos se llevaron lo que es quizá una de las mejores cosas que le pueden pasar a un ser humano: tener la herramienta para salvar una vida.
Hay una regla sin excepción:cuidar el factor sorpresa para encarar el curso; mucho nosé apuntara sobre su trabajo. Pero a grandes rasgos las clases tratan sobre esa primera asistencia en hemorragias, heridas, vendajes, pérdida de conocimiento, lipotimias, asfixias, picaduras de insectos, mordeduras, obstrucciones por alimentos, simulacros de tragedias.
Paula aprendió también la lesión. Nadie está exento de que pase algo. Un día te levantas y amaneces mareado, o sin poder caminar o con los músculos paralizados de la cara. El problema esta. Juan, Paola, Laura y tantos otros, tenemos al menos una herramienta, ese primer auxilio, para enfrentarlo. Cursos de primeros auxilios, son pocas clases, donde sea. Para Apuntar para siempre.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

No tomen esto a la ligera, he tenido que usar RCP en varias oportunidades y de verdad que sirve. Piensen en que algun dia lo pueden necesitar para algun familiar(ojala no). Cuando sabes lo que podes hacer, el miedo o los nervios se te pasan.

La candorosa dijo...

Todos deberíamos tener conciencia y capacitarnos en esto!!

Por el Canal "Encuentro" pasar clases de "primeros auxilios" que son muy útiles!!

Saludazos!!

Stanley Kowalski dijo...

Debería ser obligatorio aprender RCP.
Y de paso fomentar un poco el altruismo, algo que ya muchos ni recuerdan de que se trata.

Un abrazo.

Radio Bemba dijo...

no se....
no es para cualquiera...
yo hice el curso de RCP, dos veces, una cuando estaba estudiando, en ese tiempo era obligatorio, y otra para validarlo y renovarlo, tambien obligatoriamente... ya me sabía de memoria el procedimiento, paso por paso, estaba re canchera con el muñeco que usabamos de práctica, sin embargo....
esa noche, del 30 de diciembre del 2004 no pude hacer nada, me paralizé... no eran pacientes ni desconocidos, eran gente como yo...
y como le va a pasar algo grave a alguien como yo?... si me la re aguanto, ni una gripe me pesco...
la verdad que no se que me pasó
bue esta historia no viene al caso, pero ya que de historias hablabamos...
(jaja parece el testimonio de un grupo de autoayuda...)
la cuestión es esa... hacer el curso no es para cualquiera, no cualquiera esta preparado para reaccionar ante circunstancias de shock emocional, no es tan fácil, no es hacer el curso y salir a salvar vidas

Alma Mateos Taborda dijo...

Muy buena entrada, para leerla varias veces. Excelente Doc. Un abrazo.

El Doc 9 dijo...

los Apuntes de Bemba resumen con tanta claridad, dolor y realidad esto de los primeros auxilios. Uno puede hacer el curso pero ante un caso verdadero, quedarse quieto. Es dificil. Eso si, siempre tengan a mano el 107, de SAME que es para activar el servicio de emergencia donde un operador preguntara. Eso es suficiente como quedarse al lado de la persona, que en la jerga es la "victima". Eso ya seria un primer auxilio y ante la llegada dle profesional, correrse aún creyendo que están haciendo las cosas mal.
Lo que dice Cando, del canal encuentro, de eso se trata,pero ayuda mucho practicar lo que se aprende.
Gracias por la particular atención a este Apunte.
Stanley, se te extrañanaba al igual que a usted alma

MamaBeKer dijo...

yo voy a hacer el curso. No quiero no saber más, usted me estimulo Doc, buen apunte. Abrazo, eso si, si le tengo miedo a la sangre, que se yo, me da impresion. Cuentenos al respecto

el_iluso_careta dijo...

es bueno saber que hacer en el momento indicado...
docazo pasa por alla y mirá!!!!

El Doc 9 dijo...

Impresion de que Beker?, mire en el curso te enseñan a tener guantes descartables, aspirimas, lo bàsico para un botiquien y la màscara de RCP, al tener un caso de respiraciòn boca a boca, que se hace por ciciclos. 30 compresiones x dos respiraciones de boca a boca,con la mascarilla, todo en 5 ciclos.
Alli pase Ilusote, sos un grande.