Foto tomada de festejos de 25 de Mayo de 2012 |
El
domingo 15 de julio de 2012, el diario centenario argentino, La Nación.com, publicó
una editorial titulada “La nueva historia oficial” sobre el relato y defensa del
"modelo", en el que según el matutino, el Gobierno nacional amaña los hechos del pasado sometiéndolos a su
voluntad.
Dice
la editorial: “Con la voluntad de amañarlo todo a su entera voluntad, el
discurso oficial no sólo busca esculpir una visión favorable al
"modelo" y sus presuntos beneficiarios políticos, económicos y
sociales para esta turbulenta etapa nacional bajo el signo del matrimonio
Kirchner. También incursiona con frecuencia en el pasado a fin de confeccionar
un relato a medida de sus propósitos.”
Agrega:
“Hoy, un grupo de publicistas, que se arroga la condición de jueces y censores del
pretérito y lanza fulminaciones o halagos a personajes del ayer, pretende
alborotar la seriedad de los estudios históricos con instrumentos de
inocultable servicio a la política oficial de estos días. Ese grupo anuncia el
propósito de demoler la antigua historia oficial que hoy ningún investigador se
atrevería a adoptar como dogma de fe, pero oculta que en su agitada
movilización ellos mismos encarnan una "historia" oficial acorde con
las notorias peculiaridades del gobierno de turno”.
Desde
Doc9, apuntando y aprendiendo, tratando de ser pensante y no ser pensados por otros que detectar y explicitar las claves la realidad política,
jurídica e histórica es una acción clara y sistemática cada vez que el pueblo
tuvo en sus manos su propio destino. Esa es la idea de este Apunte. Una tarea
que la prensa tradicional no realiza ni hará nunca porque vela por lo contrario
al ser exponente de una minoría de apellidos con estatuas inmerecidas impuestas
por los vencedores, que tiene a un traidor a las causas populares: Bartolomé Mitre y su diario La Nación en una
batalla que continua desde 1852. Batalla política, cultural y económica,
batalla en torno del ejercicio del poder que también transcurre en el campo
estratégico de los medios de comunicación, fundamentales para insuflar los
espíritus o deprimirlos.
Batalla que
tiene preanuncios y precedentes según un itinerario que en dos siglos pasó por
el rechazo a las invasiones inglesas, la Vuelta de Obligado; la rebelión del
interior contra la imposición del centralismo porteño; el voto secreto,
universal y obligatorio; el 17 de Octubre del 1945; el retorno de Juan Perón, el
regreso de la democracia y el fin de las leyes de la impunidad.
Todos hitos
palpables de esta obstinación de ser llamada Argentina que tiene símbolos permanentes
como la causa de Malvinas.
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Foto tomada dentro del Monumento a la Bandera, Rosario, Santa Fe 2012 |
La
identidad reclama descubrir el pasado, reinterpretarlo, declarar la guerra a la
mentira impuesta contra las mayorías por quienes escribieron una historia
oficial que hoy desnuda sus escamoteos y miserias.
Los
eternos argentinos traidores a las causas nacionales, desde lo que
ayudaron a escapar al inglés Beresford
desde la cárcel de Luján, a los que en 1845 se subieron a los barcos ingleses
para colaborar con la invasión que repudió José de San Martín desde su propio exilio,
a los que hicieron el genocidio al pueblo paraguayo a la orden de Mtire, a los
que degollaron salvajemente a la hora de la organización nacional en torno de
la gran capital mitrista, a los que lucraron con los prestamos extranjeros
desde la Baring Brothers hasta el armado de la colosal deuda que pagan con su
propio desangre generaciones enteras de argentinos y a los que cometieron
crímenes de lesa humanidad sin olvido.
Enemigos
locales que responden a enemigos estratégicos. Que atentaron contra procesos
nacionales, como el que comenzó en Mayo en 1810 contra Manuel Belgrano, el
indiscutido, del que tanto hay que aprender y aún falta. O de su primo
Castelli, su colega Mariano Moreno, y el proyecto de construir una
independencia, una soberanía, a partir de un abrupto cambio en las relaciones
sociales, de poder, repleto de españoles que no querían cambiar nada,
individualistas.
En
esta línea, la nueva Ley de Medios es el eslabón principal, el resumen de una gestión de gobierno que nació de la crisis del 2001, asumió en el peor momento histórico y económico del país y con un porcentaje de votos mínimo, creó poder de la nada para enfrentar a las grandes corporaciones, ganó y perdió elecciones y ha levantado banderas de lucha inimaginables para quien esto apunta. A esas luchas es la que teme
el diario La Nación, del traidor a las causas nacionales que fue y es Mitre.
Bienvenidos
a esta lucha contra eso en el Bicentenario de la Patria, somos soldados, orientadores en la lucha de despertar zonceras y aviviar a los dormidos o desorientados, gobierne quien gobierne, porque los Gobiernos pasan y la Patria queda. Soldados del legado de Manuel Belgrano, el que no fue militar y se armó en su defensa, lo vistieron de General, la historia mitrista lo quiso esconder, quieto al lado del mástil de la bandera, y quien alguna vez dijo "más que un Padre de la Patria, me contento con ser un buen hijo de ella.