27/12/12

Magia navideña a la gallega



Las circunstancias eran otras aunque similares. Susy abrió la puerta de su hogar por amor. Mandi para saldar una vieja deuda con un sentimiento retenido desde hacía más de cuarenta años.
Alberto, Hugo, Cristina y Mari. Son profesores de tango en su ciudad, Cádiz, una localidad de historia y puerto ubicada al suroeste de España,  y una de las ocho que componen la comunidad autónoma de Andalucía. Viajaron a Buenos Aires para perfeccionar su técnica en la tierra de esa danza por excelencia.
Gónzález en Cádiz. Comenzaba la magia
Es Navidad. Es el día más caluroso de un año más que especial en materia clima. El calor infernal va disipándose lentamente para abrir paso a una fuerte lluvia que tarda en llegar. Buenos Aires se está pareciendo a una ciudad tropical, como por ejemplo la del país más pequeño pero más poblado de América Central, San Salvador.
Esa no será la primera coincidencia de los anfitriones e invitados. Argentina y España tienen una historia en común. El tango, el clima, la cena de Navidad en familia y con los particulares invitados va coloreando una Noche Buena (Doc9) distinta.
Cádiz también tiene su equipo de fútbol. Héctor Veira, el gran delantero calvo Oscar Dertycia fueron algunos de los argentinos que por allí desfilaron… y en la charla, un dato atrae la mirada de los futboleros.
Antes de abrazar al tango y perfeccionarse, Alberto fue un asiduo jugador de tan popular deporte como el fútbol. Pero en su retina y en el baúl de los recuerdos, no están las dos estrellas argentinas que resumen la perfección de un país de fútbol como son Diego Maradona y Leo Messi.
Alberto lo dice sin anestesia ante esos argentinos que lo escuchan atentamente. El tango fue la antesala; es el momento de hablar de la pelota. Y el héroe se llama Jorge Alberto González Barillas… alias “Mágico”,el redentor de El Salvador, que supo brillar hacia fines de los ochenta e inicios de los 90 en Cádiz C.F, el equipo de los amores y ciudad de Alberto.
González forma parte de esa élite que tiño de exquisito fútbol a nivel internacional pos Pelé, el crak brasilero. Fue la era de Enzo Francescoli, Michael Platini, Carlos “El Pibe” Valderrama, Emilio Brutagueño, Rudd Gullit, Hugo Sánchez, Enzc Scifo, Paolo Rossi, Karl Rumenigge, Hristo Stoichkov  resumidos en un solo jugador: Diego Armando Maradona.
Pero a Mágico nunca le importó ser el mejor ni estar en los grandes clubes. Eligió Cádiz como su lugar en el mundo. Tal cual Alberto, Cristina y compañía habían elegido ese hogar argentino para pasar la Navidad en el año en que supuestamente se iba a terminar el planeta.
En el FAS en el 2000. Mágico a los 42 años en su retiro
Mágico, era la antítesis del futbolista metrosexual que conocemos hoy en día con tipos como David Bekam o Cristiano Ronaldo . Flaco, desgarbado, con el pelo desordenado, medias caídas y narigón, Mágico nunca se preocupó por su apariencia. El era lo que es. Entrenaba poco y mal, pero jugaba mejor que nadie.
Alberto cuenta que en Cádiz eran famosas sus salidas nocturnas, en las que compartía copas y baile hasta altas horas de la madrugada con la misma hinchada que lo aplaudía e idolatraba en cada partido.
Y Mágico no los defraudaba, como en aquel partido frente al poderoso de siempre, el Barcelona, por el Trofeo Ramón de Carranza de 1984. Fue el propio Mágico quien aportó todo para dar vuelta el 0-3 a favor del Barsa, marcando dos goles y asistencias para un 4-3 histórico e inolvidable. Alberto era un niño pero recuerda y lo cuenta con ansias el día que Mágico se adueño de su corazón como el de todo Cádiz.
Mágico en 201
En fútbol a veces están los huevos y después los pies y la cabeza. Mágico tenía de sobra todo más poseía nobleza y memoria. Porque cuando el Cádiz descendió en 1983 a la Segunda División y a pesar de tener múltiples ofertas de clubes más ricos, optó por quedarse para ayudar a su equipo a volver a la máxima categoría. Décadas más tarde, un tal Matías Almeyda haría hasta calzándose el buzo de técnico con River Plate en el peor momento de su historia en 2011. Volviendo a Mágico, sentía que en ningún otro sitio lo dejarían ser, tanto fuera como dentro de la cancha.
Alberto recuerda que un dirigente harto de las conductas indisciplinarías del Mágico lo hizo emigrar al Valladolid. Todo el año 1985 estuvieron separados. El club pucelano intentó reconducir la situación del salvadoreño pero Jorge no estaba para que nadie le dijera lo que tenía que hacer, así que un año después volvió a Cádiz, a su casa por cinco años inolvidables.  El fútbol es un deporte colectivo por excelencia. Un solo jugador no puede ganar siempre solo los partidos. El Salvador se quedó afuera del Mundial de México de 1986 en el que Diego Maradona (Doc9) alcanzaría la inmortalidad.
Mágico, de nuevo al calor de su gente, vivió esas intensas temporadas con todo su corazón. Su fútbol seguía siendo exquisito, pero los excesos comenzaban a hacer estragos en su físico.
En un amisto D10s vs otro Dios. Año 2006
Mágico, quien alguna vez dijo: “el fútbol para mi siempre fue un juego, por eso yo no soy profesional y el día que no me divierta más, lo dejo, porque lo que se dice trabajar, eso es otra cosa", fue un grande entre los grandes. Y a quien primero gambeteó fue a las empresas del capital financiero internacional que quieren hacer un producto millonario tal habitual hoy con el argentino Messi, Cristiano Ronaldo o el primero de todos, el inglés Beckham.
Se burló en la cara de esos dirigentes que le negaron formar parte del Barcelona de César Menotti y Diego Maradona. Que dupla hubiesen sido esos dos dentro y fuera del campo de juego.
Dijo Maradona dijo de el Mágico: “El era uno de los diez mejores futbolistas que he visto en mi vida”.


En el año 2001, el Cádiz homenajeó a su ídolo. Alberto, contento lo recuerda. Mágico, otro que demostró que el fútbol es el deporte peculiar que pone en escena el mito de la igualdad de oportunidades. Porque para pasar a la historia futbolera no se necesita un físico privilegiado, ni dinero, ni venir de una clase social pudiente. Que un gordito como Maradona (Doc9) o un desgarbado como Mágico, que serían descartados en cualquier otra deporte, fueron los mejores futbolistas. El petiso movedizo, el grandote torpe, el corredor sin frenos, la mole, el más vivo, el chicato, el más tonto, todos pueden jugar. Hay puestos para cualquiera, sólo hay que descubrirse. Como en el tango. Y a conclusión, de tantas, llagaron esos argentinos y españoles en la que sería una "mágica" noche de Navidad.














(Video de tantos del Mágico, clik)





*Feliz Fin de Año, que para quien esto apunta fue uno de los años más futboleros y de aprendizaje, como lo fue jugar en cancha de once y casi la mitad de 2012 con mis amigos todos esos miércoles.
Y un mejor 2013. A esta altura de la vida, me di cuenta que no hay años malos o buenos, sino que algunos con más movidos, otros más pensantes, otros de reflexión. La idea es siempre ser mejor persona, dudar y razonar. Darse el lugar de conocer sin pensar desde el prejuicio.
Abrazo grande de corazón.
Y a esos gallegos tangueros que en Navidad tanto nos reímos recordando a Maradona, Messi, mi referente Martín Palermo y al gran Mágico Gónzalez, el ídolo máximo del Cádiz Fc.